DÍA MUNDIAL DA INFANCIA
É un bo día, como calquera outro, ogallá o foran todos, de falar dos dereitos da infancia, algo tan fundamental e nembargantes non deixa de sorprender que algo tan obvio houbera que plasmalo nun documento como é a Convención sobre os dereitos do Neno, avalada pola Asemblea das Naciones Unidas, nin máis nin menos, pero é así e é así porque é necesario.
O vemos todos os días, nenas e nenos vítimas, máis que vulnerables, en conflitos armados, pasando fame, medo, frío.., morrendo, nenas e nenos atravesando o deserto ou o océano nunha barca inchable, buscando un futuro, fuxindo da guerra ou nenas e nenos maltratados nunha sociedade que se gaba de moderna, na nosa sociedade.
Son infancias estragadas e o estamos permitindo.
Que nos queda? Polo menos intentar loitar
contra a indiferencia, ensinar as nosas fillas e aos nosos fillos que, aínda que non estea nas súas mans salvar ao mundo, polo menos teñen que ter unha mirada crítica ante o que pasa, sexa no
seu colexio ou sexa ao outro lado do mundo. Son nenas e nenos iguais a eles e a inxustiza é a mesma se é un neno galego,
unha nena senegalesa ou outra gazana, se teñen a pel máis escura ou máis clara. Son nenas e nenos.
La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), adoptada por unanimidad por la Asamblea General de Naciones Unidas mediante la Resolución 44/25 de 20 de noviembre de 1989, es el tratado internacional de derechos humanos más ampliamente avalado, pues ha sido ratificado por todos los países del mundo excepto Estados Unidos. Este tratado, que tiene 54 artículos, entró en vigor en enero de 1991 en España y se centra
en los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes (menores de 18
años). Todos los Estados Parte están obligados a respetar los derechos
económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de toda la infancia
recogidos en la Convención y hacerlos cumplir. No sólo obliga a los gobiernos,
sino también define las obligaciones y responsabilidades de los padres y
madres, profesores, profesionales de la salud, investigadores y los propios
niños y niñas.
Reconoce
a todas las personas menores de 18 años como sujetos de pleno derecho, y
consagra cuatro principios fundamentales:
1.
La no discriminación
(artículo 2): todos los niños y niñas tienen los mismos derechos, no importa su
color de piel, su religión, su procedencia o las ideas de sus padres.
2.
El interés superior del niño
(artículo 3): cualquier decisión, ley o política que pueda afectar a un niño o
niña tiene que tener en cuenta qué es lo mejor en su caso.
3.
El derecho a la vida, la
supervivencia y el desarrollo (artículo 6): todos los niños y niñas tienen
derecho a vivir y a alcanzar su máximo potencial en la vida.
4.
La libre opinión y
participación infantil (artículo 12): niños, niñas y adolescentes tienen
derecho a ser consultados sobre las situaciones que les afectan y a que sus
opiniones sean tenidas en cuenta












